Improvisaciones solidarias

En otra entrada hablaba sobre el modo de dar algunas consignas.  Hace unos días, hicimos una muestra con mis alumnos del Práctica de Conjunto del Conservatorio "Carlos Guastavino", para compartir parte del repertorio que trabajamos durante el
primer cuatrimestre. Un par de horas antes, algunos de los alumnos pensaron que yo había enloquecido cuando les dije que íbamos a presentar la zamba que aún estábamos armando, era la zamba "Bajo el sauce solo" de Valladares y Castilla.  Estábamos realizando un arreglo con una voz solista, otras voces que hacían sencillas contramelodías, lo mismo que el violín, y la consigna era que la introducción y el interludio serían improvisados entre las guitarras y el piano, ante el temor a "equivocarse" de mis alumnos (y después de no obtener mucho éxito con mis palabras de aliento sobre sus capacidades) recordé esta consigna que habia usado otra vez: "Hagamos una improvisación soldaria" (quizás lo más correcto sería decir "seamos soloidarios en la improvización", pero salió así).."Hagamos una improvisación solidaria, si en algún momento escuchamos que el compañero que está improvisando, se pierde, se bloquea, no sabe como seguir, algún otro lo socorre (tomando el tema que quería hacer, haciendo una base de acordes, reforzando un ritmo)... ,
Es una simple consigna, no tiene nada de científico, ni de didáctica basada en el estudio de las neurociencias, ni de explicación sobre qué hara cada uno en cada caso...pero eso de decir "seamos solidarios a través de la música" o "a través de los sonidos" parece que abre puertas que quizás de otra manera no se abran....
Una simple consigna que quería compartir..



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